El costo por uno es de 400 no incluye el envió solo en. Monterrey.
Tomas, nosotros no podemos mandaros fotos de guajolotes, pues tenemos la desgracia de no tenerlos en España
Si te mando fotos de clientes con machos monteses y quiero que trasmitas a tus compatriotas la oferta siguiente que les hacemos:
Tres días de caza, todo pagado, con un macho montes incluido, hasta medalla de bronce
PRECIO 4.500 EUROS
INCLUYENDO:
Recogida en el aeropuerto
Atención personalizada
Licencia de caza
Seguro de caza
Coche 4x4 con cazador profesional, durante los 4 días
Alojamiento, y comidas
Abate del macho montes
Y si quiere puede seguir cazando otras especies, venado, gamo, muflon, corzo, rebeco, además de caza menor, perdiz roja y conejo
Trato exquisito, alojamiento de lujo
Esperamos a los mejicanos con los brazos abiertos
Un abrazo
Chema Pérez Castells
pcinegeticas@telefonica.net
626 495 499
El prologo de mi nuevo libro me lo preparo mi estimado amigo Don Jesús Yurén
Los dichos de los viejitos
Son Evangelios chiquitos
La caza y la conservación están íntimamente ligadas: cazar sin conservar es sólo matanza y conservar sin cazar es contra-natura. Por ello, cuando alguien, con la experiencia de don Tomás Treviño plasma nuevamente sus recuerdos en un libro de cacería, los devotos de San Huberto debemos poner atención. Tomás ha trascendido en el mundo de la caza, no sólo por sus logros cinegéticos ni por sus éxitos en la conservación pero muy especialmente porque como hombre de bien ha decidido compartir el gozo de sus experiencias en el campo de caza con aquellos, nosotros, que no lo acompañamos y con ello, Tomás tiene su bien merecido premio: revive sus vivencias cada vez que las escribe y cada vez que sus lectores las recreamos.
A más de su hábil desempeño en el monte, Tomás comparte con todos sus colegas cazadores el excelente blog que actualiza periódicamente y nos mantiene informados con gracia y picardía de sus muy amplios conocimientos. En éste, su nuevo libro, Tomás nos conduce a través de la fauna mexicana a las costumbres, modismos y tradiciones de la cacería, desde los cóconos ladinos a través de los esquivos y retadores venados, tanto buras como cola blancas, hasta el borrego cimarrón, gloria de la fauna mexicana.
La trayectoria venatoria de Tomás dura ya setenta años, desde su infancia en San Luis Potosí tras los conejos y liebres usando una escopeta de avancarga hasta el continente negro donde en Zimbabue, cobró cuatro de los cinco grandes; león, leopardo, búfalos y elefante. También sumó a su morral al Príncipe Negro, en mi opinión uno de los más bellos y esquivos antílopes africanos: el sable. Asimismo ha incursionado en Burkina Fasso, uno de los últimos Shangrilá del continente africano.
Desde luego, sus experiencias internacionales en América del Norte y que comprenden incluso el oso negro, son aplicadas en la cacería nacional donde, incansable, Tomás vena en nuestro país, muy especialmente tras los venados, afición que comparte con una gran mayoría de monteros nacionales pues es una de las grandes piezas más accesibles a todos los alcances. Ha cazado el aoudad o borrego berberisco que está firme y ampliamente establecido en las montañas desérticas de nuestro país. Como buen ecologista, combate los marranos euroasiáticos que son una verdadera plaga en los campos de América.
Leer a Tomás es como platicar con él, recuerda miles de detalles pequeños pero muy interesantes, los nombres de sus compañeros y colaboradores, el detalle de sus aciertos y de sus fallas. Tomás es uno de los personajes de la cacería norteña, que ha practicado ya en dos diferentes siglos, el XX y el XXI, pero cuya experiencia y logros conducirán a los jóvenes cazadores por las sendas de la caza, la conservación y el respeto a la vida silvestre más allá de nuestros días, trascendiendo por sus escritos y por lo que deja a sus lectores.
Deseamos a Tomás una gran inspiración para poder disfrutar con él sus grandes conocimientos y muy especialmente su fácil charla convertida en prosa. Al presentar este libro ya esperamos con ansia que su fecunda creatividad nos traiga el próximo.
Jesús Yurén G.
Ocoyoacac, Edo. De México; enero de 2015
Jesús Yurén, algunos datos biográficos.
Nací el 25 de Noviembre de 1942
Cobré mi primera pieza de caza mayor, un venado cola blanca, el día que cumplí 16 años, en la sierra de San Marcos y Pinos. Un venado cola blanca también es el último trofeo que abatí en diciembre, pocos días después de cumplir 72.
He cazado en los cinco continentes, mi cacería preferida son los borregos y las cabras silvestres. Creo que el mayor trofeo de la caza mayor es el Marjor de Sulaiman.
He escrito cinco libros de cacería: ‘El Juglar del Viento’ tomos I, II y III; ‘Cantos de las Cumbres’, traducido al Inglés y publicado por Safari Press como ‘Song of the Summits’ y ‘Tras una Quimera’. He colaborado con capítulos en varios otros y escrito numerosos artículos sobre cacería y conservación.
Pertenezco, entre otras organizaciones de cacería y conservación, a la Orden de San Huberto, al Club Safari de México, al Capítulo Monterrey del Club Safari Internacional, al Grand Slam Club – OVIS, al Dallas Safari Club, a la Federación Mexicana de Caza.
He sido honrado con los trofeos ‘Luchador Olmeca’ (1985) y ‘Salón de la Fama’ (1986) de la Confederación Deportiva Mexicana, ‘Weatherby Award’ (1995), ‘International Hunter of the year’ (1996), ‘Conklin Award’ (2005), ‘OVIS Award’ (2005). Primera edición del premio ‘Adrián Sada Treviño’ y ganador de la ‘Copa Monterrey’ en 2013.
Colaborador Juan Antonio Cedillo R.
Excelentes trofeos muy difíciles de cazar
El Sitatunga
el Elefante enano
(N. E.) Don Tomás es un destacado cazador nacido, el 30 de agosto de 1936, en la ciudad de Monterrey, N. L. Estudio la carrera de Ingeniería y es pionero y fundador de la Industria del Aire Acondicionado Automotriz en el país. Aunque en la actualidad ya esta retirado, don Tomas, no deja de participar con sus hijos, Tomas y Antonio, quienes continuaron con la vereda abierta por su padre y han consolidado su propio grupo de empresas relacionadas con la refrigeración y el aire acondicionado para el transporte, la renta de vehículos refrigerados y talleres en donde dan servicio a este tipo de vehículos.
Don Tomás esta felizmente casado con Maria Elizabeth Villarreal Acevedo y tienen 3 hijos: Tomas David, Antonio Eduardo y Elizabeth Macarena, quienes los han bendecido con 7 nietos.
En el ámbito cinegético, don Tomás ha sido un gran aficionado a la cacería, deporte que practica desde hace más de 50 años, es socio de las principales agrupaciones de cazadores en su ciudad natal como: Cazadores de Monterrey, A.C., Club Cinegético de Monterrey, Asociación Regiomontana de Caza y Tiro ( ARCYT ) y Ducks Unlimited. Ha tenido las oportunidades de cazar en la mayor parte de México, Estados Unidos, Canadá y Algunos países en el continente Africano.
Ha escrito tres libros, todos relacionados al tema de la cacería: Relatos de Cacería en México, Primera y Segunda Parte. Y el tercero de ellos lleva el titulo de: Relatos de Cacería en África y América del Norte. En estos momentos está por terminar su cuarto libro, el cual llevara el mismo titulo que los dos primeros “Relatos de Cacería en México” solo que con la adición de “Venados Cola Blanca y Buras”.
Es un honor poder contar con su participación en esta obra ya que, sin duda alguna, es uno de los grandes cazadores mexicanos que han dado renombre a nuestro país y su gran afición la podemos ver reflejada en el siguiente relato:
Es un gusto para mi poder participar en esta obra con un tema que me apasiona, al igual que a la mayoría de los cazadores mexicanos, y a muchos extranjeros: El Venado Cola Blanca. Considero, sin temor a equivocarme, que es el animal por excelencia que todos buscamos y que no puede faltar en nuestras colecciones y, a su vez, poder disfrutar de las maravillas que nos ofrece la naturaleza del entorno en donde habita.
En los muchos años que llevo cazando venados cola blanca he visto gran cantidad de cambios en las técnicas de cacería y mejoras en el manejo que ofrecen los rancheros a esta especie. Muchas más que en cualquier otro tipo de cacería, principalmente, en la zona noroeste de nuestro país ya que los rancheros han visto los grandes beneficios que les aporta esta actividad alterna a la ganadería que, en muchos casos, hasta la ha sustituido.
Hasta hace aproximadamente 20 ó 30 años, un cazador le pedía permiso al dueño de un rancho poder cazar en su propiedad, el ranchero, por lo general, le daba permiso, siempre y cuando, no afectara a su actividad como ganadero. Poco a poco, dichas solicitudes fueron aumentando y los rancheros vieron la posibilidad de incrementar sus utilidades sin tener que invertir un solo centavo. Por lo mismo, el cazador tenia que pagar por entrar a cazar a dichos ranchos, además de traer consigo todo lo que iba a consumir durante su estancia en el mismo. Para los cazadores nacionales, esta practica, era algo sencillo; no así para los cazadores extranjeros, norteamericanos en su mayoría, quienes pedían, además del permiso para poder cazar, albergue, transporte, alimentos y bebidas, obviamente, pagando por ello. Esta tendencia modificó el servicio ofrecido por los rancheros hasta convertirse en ventas de cacería con todo incluido.
También fueron los cazadores extranjeros los que impusieron la técnica de cazar desde espiaderos. Los cazadores, rentaban un predio para cazar en exclusiva e invirtieron en la instalación de estas casetas en lugares estratégicos del rancho. Los cazadores mexicanos hemos visto con buenos ojos estas modificaciones y nos hemos adaptado a ellas... para que desgastarnos en ir a buscar un venado en el monte si, tarde o temprano, va a pasar por alguno de esos lugares en donde vamos a estar cómodamente sentados.
Otra técnica fundamental en la cacería del venado cola blanca fue la de atraerlo—a donde lo vamos a estar esperando—con el uso de maíz. No recuerdo con exactitud cuando se puso de moda la practica de tirar maíz por las brechas, pero les aseguro que no tiene más de 15 años.
Las mejoras en todo este tipo de equipo utilizado para cazar venados cola blanca han sido astronómicas, necesitaría un libro con más paginas que este para poder describirlas y eso, como dije antes, solo demuestra la gran importancia que tiene esta especie para nosotros los cazadores.
Si bien todas esas implementaciones han llevado a la cacería del venado cola blanca a otros niveles, ahora hablando de técnicas de manejo, también ha habido otras muchas para mejorar la calidad de los mismos, técnicas que van desde la alimentación, hasta el manejo genético, pasando por manejos del entorno y hasta del medio ambiente.
A pesar de los manejos antes mencionados, hay zonas más privilegiadas que otras en lo que la calidad de venados se refiere. Entre los municipios con fama de tener Grandes Trofeos podríamos mencionar: Hidalgo en Coahuila, Anáhuac, Colombia, Sabinas y Parás en Nuevo León, Nuevo Laredo y Guerrero en el estado de Tamaulipas.
Mis hijos y yo tenemos rentado un rancho en el Municipio de Parás, en el estado de Nuevo León; a unos 150 Km. al norte de Monterrey. Este es un municipio meramente ganadero y, desde siempre, ha tenido fama de ser muy venadero. La mayoría de sus pobladores emigran a USA en busca de trabajo, a pesar de que nuestro deporte beneficia mucho a la economía de la región por las compras de insumos y la contratación de personal necesarios para la cacería.
En comparación con otros ranchos no tenemos tanta población de venados y siempre sale el tema en las conversaciones con mis hijos. Ellos me proponen buscar un rancho con mayor población de venados, que nos aporten mejores y mayores probabilidades de cazar buenos trofeos ya que—como ellos alegan—hay ranchos en donde puedes ver 15 machos buenos en un día. En el nuestro ¡no los vemos en toda la temporada! Necesitamos esforzarnos y contar con mucha experiencia para poder cazar un buen ejemplar. Yo les digo a Tomas y Toño que no me gusta la cacería tan fácil. En esos ranchos te desocupas en un par de días y, después, ¿que hacemos el resto de la temporada? Aquí en Parás cazamos las 8 o 9 semanas de la temporada ( de diciembre a enero) y, aunque no matamos venados siempre, nos divertimos mucho.
Hay días que no me toca ver ni un venado macho ya que: el monte es muy cerrado, lo que es una ventaja para los venados y, además, están muy ariscos porque en los ranchos vecinos hay mucha presión de cacería. Pero siempre la esperanza es lo último que muere y es la que me motiva para el siguiente día y disfruto observando los coyotes, las grullas, parvadas de gansos en las rutas a sus áreas de comida y de regreso a sus áreas donde duerme, codornices, gatos monteses y un sin fin de fauna que ofrece la región. Un día me toco ver un tigrillo; no me ha tocado ver pumas pero ya todos los cazadores del grupo sí los han visto. En fin, los días en este rancho están hechos de ver una gran variedad de fauna local y, eso, es lo que a mi me divierte.
A mi me parece que el valor de un trofeo radica en la aventura que viviste para conseguirlo; no en el tamaño de sus cuernos y aquí voy a narrar tres gratas experiencias que hemos vivido mis hijos y yo cazando, buenos ejemplares que sin ser “Grandes Records” nos han aportado muy gratos recuerdos.
Empezare con el relato del venado que cazo mi hijo Tomas. Como ya comenté, los venados del rancho son “graduados en la universidad del cola blanca” algunos de los ejemplares los vemos por varias temporadas sin tener la oportunidad de cazarlos. Este es el caso del venado de Tomas y el mío, machos que veíamos, en ocasiones les fallábamos y en otras, ni siquiera teníamos la oportunidad de hacerlo. El venado de Tomas le apodábamos “el venado de la loma” ya que lo vimos por varias temporadas en una zona del rancho formada por lomeríos bajos, zona en la cual, prácticamente, solo cazaban mis hijos Tomas y Antonio ya que su acceso es muy difícil, no tiene brechas, tienes que llegar a pie y el monte es muy cerrado. Ahí, ellos instalaron dos espiaderos, desde los cuales hacían sus acechos.
En una de las cacerías en este lomerío, Tomas, decidido a cobrar este venado, se hizo acompañar por un ayudante del rancho para cubrir mayor terreno utilizando los dos espiaderos. Como a las 4:00 de la tarde vieron un macho con 2 venadas que, en cuestión de segundos, se habían perdido en el monte. No supieron si era “el venado de la loma” pero se pusieron muy alertas. Transcurrió algo de tiempo y en eso, Tomas ve, a unos 300 metros, un buen macho que, caminando, se alejaba de él y se perdía entre el monte. Tomas supo que era su tan buscado venado y que no iba a ser fácil volver a verlo. Tomo el rifle, se apoyo muy bien y, sin quitar la vista de esa zona, esperó una oportunidad más de verlo. Así fue, el venado, muy fugazmente, se dejo ver entre los arbustos, oportunidad que aprovechó Tomas para disparar pudiendo escuchar el sonido del impacto de la bala al hacer blanco. El venado corrió hacia un arroyo y se perdió de vista. Después de esperar unos minutos controlando la adrenalina que fluía por su cuerpo, fue al punto donde estaba el venado cuando le tiro y, ahí encontró el rastro de sangre que lo llevo hasta su venado.
No traía su cámara, estaban a dos kilómetros del camino y no tardaba en obscurecer, era imposible cargar el venado hasta el camino donde estaba la camioneta, así que, con la ayuda de su guía, destazaron el venado y repartiendo la carga entre los dos lo pudieron acerca hasta el camino. Vinieron llegando al campamento alrededor de las nueve de la noche, muy cansados pero muy contentos.
Como es natural, las memorias de cacería están hechas de fallos y aciertos, son esos claro-oscuros matices lo que le dan sabor a nuestra afición y, quien no lo entienda así, es mejor que se dedique a otra cosa. Recuerdo una mañana en la que me dirigía a un espiadero que tenemos en una brecha muy larga. Es tan larga que, esa temporada, decidimos poner otro espiadero provisional que es como una carpa y se pone en el piso. Así, los venados se acostumbrarían a verlo y tendríamos dos opciones para cubrir mejor toda la brecha.
Como es costumbre, me levanto a las 5:30 AM y me pongo a tomar café mientras el vaquero del rancho va a poner maíz en alguna brecha determinada. Al llegar el vaquero, enciende el generador eléctrico que, además de darnos luz, sirve como un despertador para mis hijos. Mientras ellos se alistan para salir, el vaquero me lleva a donde tiro el maíz.
Ese día me fui a cazar a la brecha de los dos espiaderos, iba caminando hacia el espiadero de piso cuando, a 700 metros de mi, cerca del espiadero de siempre, veo un buen venado, me detuve y lo observe bien con los binoculares, era el mismo venado que, en la temporada anterior, le habíamos contado 16 puntas. Muy despacio y entre el monte me fui acercando, eventualmente me asomaba a la brecha para ver si seguía ahí, cuando estaba como a 300 metros del venado, me volví a asomar y lo vi, tranquilamente, comiendo maíz en la brecha. Busque un buen sitio para manpostarme y, cuando me sentí seguro, dispare mi 7 mm mágnum. El venado se metió corriendo al monte sin señas de estar herido, ¡había fallado! Seguí caminando por la brecha y cuando estaba como a 200 metros—para mi sorpresa—volvió a salir el venado dándome otra oportunidad, con tan buena suerte—para el venado—¡que volví a fallar!
Ese mismo día, mi hijo Antonio, corrió con “casi” la misma suerte. Estaba sentado en el monte, esperando a que amaneciera y observando una brecha en donde habían tirado maíz cuando ve un hermoso venado de diez o doce puntas y muy abierto. Toño decide tirarle y, cuando buscaba un buen ángulo para disparar, asusta al venado y este sale corriendo por la brecha, le disparo dos veces cuando el venado se alejaba, pero falló ambos disparos. En la tarde de ese día, Toño regreso al mismo sitio a ver si salía el venado. Así fue y, con un magnifico disparo de su 7mm mágnum, lo derribo sobre sus propias huellas.
En otra ocasión me fui al rancho desde el viernes a medio día, muchas veces lo hago así y, mientras espero a que lleguen mis hijos, aprovecho la tarde recorriendo el rancho, tirando maíz en algunos lugares que me aconseja el vaquero, etc. Esa tarde vimos un buen macho, pero estaba lejos y no me dio oportunidad de acercarme. Regresamos al campamento, descargamos la provisión y, ya en la noche, ayudado por el vaquero, preparamos alguna cena típica de rancho: carne asada, unas quesadillas, frijolitos recién cocidos en jarro, un una salsa molcajeteada con chiles piquin, etc—algo que es parte del encanto de la cacería también—para las once de la noche, ya estoy durmiendo.
Al día siguiente, me desperté un poco antes de lo acostumbrado, desayunamos y nos fuimos a cazar. Llevaba un espiadero de piso para ponerlo en un cruce de brechas cerca de un represo, ahí nos salieron dos venados, uno de ellos me dio oportunidad y le dispare sin éxito. Pusimos el espiadero, esperamos en él toda la mañana, los venados no los volvimos a ver.
Yo no traía mi rifle habitual—lo había dejado con el armero para que le hicieran unos pequeños ajustes y limpieza general—ese día me había llevado un riflito con el que he enseñado a tirar a mis hijos y nietos, es un Winchester 225. Calibre poco común, muy parecido al 22-250 que fabrica la Remington, pero que a mi me gusta mucho. Tiene un telescopio Weaver de 4 poderes y retícula de poste. Como no es el arma que uso normalmente, presupuse que podía estar desajustado y, por eso, fallé. En el rancho, a la hora del almuerzo, lo probé y estaba bien.
Esa tarde volví al sitio en donde había estado por la mañana. Ya casi por ocultarse el sol vi un venado que quería salir a la brecha a comer maíz. Nervioso, solo asomaba medio cuerpo y se volvía a meter al monte, fugazmente pude ver que era un buen animal y su conducta, tan arisca, me lo confirmaba. Espere hasta que, ya confiado, salió completamente a la brecha como a 120 metros de mi espiadero. Mi pulso se aceleró cuando lo pude ver bien, controlando los nervios y la respiración, coloqué el tripie para apoyarme y cuando me sentí seguro, dispare. Bueno, mejor dicho, traté de hacerlo ya que tenia el seguro puesto y no se lo había quitado. Eso, en mi experiencia, significa que la emoción que te produce ver un buen animal; no te deja hacer las cosas como debes, algo se te pasa y, muchas veces, por eso fallamos. Es algo natural, no somos maquinas y si no sintiéramos esa emoción, la cacería no tendría ningún atractivo. Pero, también he aprendido que, para tener éxito en todo lo que hacemos, hay que ser fríos, tener calma y controlar bien las emociones. En mi caso, lo que hago es: dejar el rifle, tomar los binoculares y volver a ver el animal o cualquier otra cosa. De esa manera, consigo la calma y frialdad que se necesita en estos casos.
Así lo hice, volví a tomar el rifle, lo coloque sobre el tripie, quité el seguro y puse la retícula del telescopio en un punto del animal, olvidándome del resto del cuerpo. Disparé y ¡ahora sí! El venado no dio ni un paso más, ¡ahí mismo cayó pesadamente! Espere unos minutos hasta que dejo de moverse y salí del espiadero a verlo, ¡qué hermoso animal! Sin lugar a dudas, ¡el mejor venado que he cobrado en este rancho! Este fue el venado que mucho habían querido cazar en temporadas anteriores pero que por azares del destino estaba reservado para mi. En esos momento, al tenerlo en mis manos, sí deje salir toda la tensión almacenada antes del disparo y di gracias a Dios por ello.
Es muy interesante el dialogo del ser humano con la naturaleza cuando se da permiso de vivirla. En nuestro caso—los aficionados al deporte de la cacería—tenemos la virtud de entender la interacción que se genera entre el cazador, la presa, la flora y la fauna que, en conjunto, producen una escena indescriptible. Pero, ojo, esta virtud conlleva una responsabilidad muy grande que se debe demostrar siempre en el respeto por nuestra madre naturaleza que nos provee de eso y de mucho más. El hecho de cazar una presa, no lo es todo, es solo una parte del conjunto de cosas que nos aporta la naturaleza y, el dialogo que entablemos con ella, es lo que nos llevara a poder valorar lo afortunados que somos cada vez que salimos al campo.
Estimado Socio:
El Consejo de Administración y la Comisión de Caza invitan a los socios y sus familias a que asistan a la Ceremonia de Premiación del Torneo de Cacería de Venado temporada 2013-2014 el día 31 de mayo del presente a las 13:00 hrs., tendremos la tradicional comida, entrega de trofeos, interesantes premios, rifas etc.
Atte.:
Ing. Omar Treviño
Presidente de la Comisión de Caza
Club Deportivo de Cazadores Monterrey, S.C.
Amigos necesitamos conseguir cintillos y cazar jabalí euroasiático es una plaga tremenda .
Colaborador Antonio Rovira
Colaborador Jorge García Segovia
Por si alguien quiere ir a cazar a Tanzania, África. Derek Hurt de Robin Hurt Safaris tuvo una cancelación y puede atender un Safari en las fechas mencionadas. Es un extraordinario PH, uno de los mejores con los que he cazado.
Dear Jorge,
We were recently victims of a flood in Arusha, which was quite a mess, and destructive, and unsettling to say the least! Everyone is fine and well, which is the most important thing.
Anyway, during the clean up process I was able to rescue lots of old photos, even though some where damaged, but I really enjoyed going over all the great experiences, an fun photos with so many fiends. I thought you would enjoy this one with your Losimingori Lion, and what a hunt that was, unforgettable!
A fiend has just had to cancel a Rungwa hunt for unexpected purposes, so I am available now during the prime period from July 21 to August 11 this season, so if you know anyone interested, it would be a great opportunity.
I expect I will come to Monterrey towards mid January next year, and look forward to seeing you during that visit.
We have now moved nearby to a house on a hill, the family are all happy and settled in now, and I am now on my way off to the bush in Mlele for some pre season preparations.
Hoping this finds you all well.
Best wishes,
Derek
derekahurt@gmail.com
Temporada de cacería 2012-2013
Cacería venados cola blanca, sabinas hidalgo nuevo león
Sábado 8 DE DICIEMBRE DEL 2012 Temperatura 28 grados centígrados
EL QUE SE ASOLEA MATA VENADO
Por la tarde comimos machacado de venado con frijoles en bola, tortillas de harina y de tomar refrescos al gusto. Fue almuerzo y comida. De postres dulces de linares nuevo león. (Natillas) . Toño llego a las 6.30 de la mañana y se fue directo a un espiadero de piso., vio poca fauna, varias venadas y 2 machos chicos. Nos pusimos de acuerdo para irnos a las 3 de la tarde pero antes de esto Toño y Oscar f construyeron un espiadero de piso cerca del lugar en el que vi yo un macho grande por la mañanas. Oscar y yo fuimos a instalar un comedero de piso de 100 kilos de maíz . Y nos venimos al espiadero de piso doble , Toño se instalo en su espiadero de piso de ramas con el sol en la espalda estaríamos buscando el macho grande a una distancia de unos 800 metros de espiadero a espiadero. Son las 5.15 p.m. y acababa de tirar maíz el comedero. Hemos visto 6 u 7 venadas y unos 40 jabalíes de collar.
Cambio de estrategia
Temperatura 29 o c. Hemos estado en este espiadero de piso doble en el bordo de la presa de la Catarina van más de 6 o 7 veces que nos instalamos ya que el primer día que pasamos por ahí vimos el macho grande corriendo. Y solo hemos visto 8 a 10 venadas y 2 o 3 machos chicos . Pero mi hijo Tomas y mi nieta Daniela vieron otra vez el macho grande un segundo brincando la brecha y en otra ocasión vieron 3 machos comiendo maíz de ellos muy bueno. Hoy que nos levantamos a las 4 a.m. y tiramos maíz Oscar vio ese macho grande pero ni siquiera se acerco al comedero salió en la orilla del monte a unos 500 metros y yo también lo vi pero tenia la mallita de la ventana abajo y no pude apreciarlo bien pero se veía bueno. Por la tarde estuve pensando en el cambio de estrategia antes de llegar al espiadero. Del bordo. Por un lado del bordo en los llanos hemos estado tirando maíz manualmente un medio bulto por espiada. Y se ha visto algo de fauna pero en el vaso de la presa seca solo tenemos un comedero de 100 kilos y nunca hemos tirado maíz en estos llanos hoy le pedí a Oscar que a las 3 de la tarde tirara maíz en los 2 lados del bordo un bulto completo así lo hizo por poco le pica una víbora de cascabel .como les estaba platicando pasaron las 5 de la tarde y empezaron a salir venadas en los llanos dela presa seca una primero y a los 15 minutos la segunda en poco tiempo se juntaron 6 venadas. Ya son las 5.30 p.m. en eso me dice Oscar ahí esta entrando el venado cola blanca grande. Está muy bueno .está a unos 150 metros Oscar sube la malla que cubre la ventana del espiadero saco el rifle y en lugar de ap0oyar el rifle en la horqueta de la silla matona giratoria. Por la emoción y los nervios trato de disparar sin apoyo pero me doy cuenta de mi error y me apoyo bien, estoy muy emocionado ,veo al venado por el telescopio y lo veo muy bueno, va caminando muy despacio ya esta a unos 200 metros no se distrae con las venadas al fin se detiene a comer maíz esta a unos 230 metros o poco más trato de dispararle pero no lo encuentro en el telescopio me doy cuenta que tengo el codo derecho en el aire, podría disparar pero con riesgo de fallarle o herirlo. Veo un costal de maíz en el piso le pido a Oscar que me lo ponga en el descanso de metal que tiene la silla de cacería, así lo hace y soluciono el problema. Ya estoy perfectamente apoyado apunto muy bien, contengo la respiración y oprimo el gatillo lentamente . Sale la bala de mi 7mm magnum y la escucho chiflar y es música para mis oídos escucho claramente el golpe que da el plomo al penetrar en el cuerpo del venado cola blanca lo pierdo de vista y se que le he pegado. Y Oscar me dice que se desplomo . Está muy bueno cuenta con 6 puntas en una hasta que se alcanza a ver ya tirado el macho después del tiro empiezo a temblar de la emoción, que tirazo .no se movió oíste el golpe de la bala y me contesta lo felicito ,Toño escucho el golpe porque estaba muy cerca. Fueron algunos de los comentarios que hicimos. Al fin ya mas calmado salimos del espiadero y le pido a Oscar que se vaya volado por la camioneta allá esta la cámara normalmente la traigo en la mochila. Para tomarle unas fotos antes de que oscurezca. Ya relajado pienso en tanto esfuerzo ,levantarnos temprano, enfriarnos , mal comidos muchas veces sin ver ningún trofeo y al fin el mismo día la recompensa por la mañana el defectuoso de desecho de 5 puntas en una asta y 3 en la otra. Y por la tarde el venado viejo rey del chaparral. Astas prietas con 14 puntas todo lo que puede pedir un cazador ya lo tenia en mis manos gracias a dios por ayudarme a contener los nervios y darme buen pulso para acertar en el blanco. El venado ya era viejo casi sin dentadura , le calculamos 6 años y medio , debido a la gran sequía que ha castigado todo el norte del país ,los ranchos no tienen agua en las presas y casi nada de comida. Los machos cola blanca han perdido peso y sus cornamentas bajaron en su desarrollo en un 30 por ciento aproximadamente. Mi hijo Antonio estuvo 3 horas con el sol en la espalda preparamos un espiadero de piso a la 1 de la tarde cortando unas ramas para cubrirse so es lo mejor ya que el venado ve algo natural y no desconfía tanto al salir a la brecha aquí el problema fue el ruido al machetear para cortar los arbustos y formar el escondite. El macho grande escucho el ruido y se cambio de zona saliéndome a mí. Pudo haber sido de Toño les recomiendo al hacer este tipo de espiadero cortar las ramas en otra parte y traerlas al punto. O hacer el espiadero y no usarlo varios días. Los venados grandes se cuidan. Este hermoso venado cola blanca texano es el mas grande que he cazado en mis 66 años de cazador es de 14 puntas y al medirlo dio una puntuación de 160 puntos, Lo case con mi rifle sako calibre 7mm mágnum .debo confesarle que yo nunca he sido un buen tirador y fallo seguido. Por la emoción o por ser malo para el tiro. Tampoco soy un cazador suertudo para cazar un buen venado me suda el copete. Y hay veces que en un fin de semana no veo un macho que valga la pena lo único que me ayuda es la constancia. Siempre salgo los 8 o 9 fines de semana al rancho y lo disfruto enormemente. Vea venados ,cace o no cace lo importante es salir al campo y disfrutar del fogón, las brazas en el asador, las noches frías los amaneceres con luna llena y lo más importante la convivencia con mis hijos ,nietos y amigos.
Buena caza!
Este y otros Relatos de Cacería saldrán en el nuevo libro que esta por publicarse.
RECUERDEN QUE LA TEMPORADA EMPIEZA ESTE PROXIMO 23 DE NOVIEMBRE!
MUCHA SUERTE!
Colaborador Oscar Montes
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Su presencia en la comunidad de Madrid
Carlos Otero
PRECIO: 24 EUROS
Acercamiento a una realidad. Expansión. Caza. Gestion
Rafael Centenera Ulecia
PRECIO: 60 EUROS
Cocina, sabores
Jaques Reder
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Morfologia, reintroducción, gestión y caza
Miguel Diez Benito
PRECIO: 40 EUROS
Apuntes de biología y caza en España
Pablo Ortega
PRECIO: 60 EUROS
ECOLOGIA Y CARACTERIZACION GENETICA De las poblaciones de corzo de la comunidad de Madrid
Varios autores
PRECIO: 60 EUROS
Enciclopedia de la caza mayor
Laurent Cabanau – Gilbert Valet
PRECIO: 15 EUROS
MANUAL DE CONSERVACION Y GESTION
Del corzo andaluz
Felipe Oliveros
PRECIO: 10 EUROS
SIMPOSIO SOBRE EL CORZO EN ESPAÑA
Varios autores
PRECIO: 35 EUROS
Recuerda amigo Cazador hay que cazar lo que puedas, donde puedas , cuando puedas, mientras puedas antes de que no puedas !
Disculpen los Errores no soy Sabio pero soy Cazador !
Portada
Este libro Relatos de Cacería en África y América del Norte, lo puedes Conseguir, en Club Deportivo de Cazadores Monterrey, Browning Artículos Deportivos, Cazarin Cartuchos Deportivos, Editorial Porrúa y Publiarte el Costo es de Aproximadamente $ 300 pesos mas gastos de envió al rededor de $ 125 por libro también lo puedes conseguir con el Autor Tomas Treviño depositando en la cuenta de HSBC numero 40203270003 cualquier duda o aclaración estoy a sus ordenes en el correo tomas.treviño.martinez@hotmail.com
Contraportada
Rifles Utilizados en este libro
Rifle Remington calibre 416 se pueden cazar elefantes, Búfalos y Caza mayor
Rifle CZ Calibre 375 HH Magnum, Piezas que se pueden Cazar Elefantes, Búfalos, León, Leopardo y Antílopes mayores
Rifle Blaser calibre 300 Winchester Magnum, puedes cazar borregos, Osos, Antílopes grandes y medianos, Leones , Cocodrilos y hasta nuestros Venados
Portada
El Libro Cazadores Mexicanos por el Mundo, se puede conseguir en la Revista Caza Mayor , Con Germán Rivas en el correo electrónico revistacazamayor@gmail.com o con Tomas Treviño en el correo electrónico tomas.treviño.martinenez@hotmail.com el precio es de $ 2,000 pesos mas gastos de envió.
Contraportada
Rifles utilizados en esta Publicación
Rifle Sako calibre 270 este es un calibre muy popular y se utiliza mucho para cazar venados
Rifle Remington Calibre 416 con este rifle se cazaron varios trofeos que vienen en el libro relatos de cacería en África y americe del Norte